Periódico Proceso
Image default
Destacados Justicia

Cuatro agentes de la PNC enfrentarán a la justicia por ejecución extrajudicial y desaparición forzada

Los agentes de la PNC guardarán prisión preventiva en el centro de detención Mariscal Zabala. Mientras que el subinspector de la subestación 15-73 está prófugo de la justica. El hecho sucedió en San Andrés Itzapa, Chimaltenango, el pasado 18 de abril.

Los agentes de la PNC guardarán prisión preventiva en el centro de detención Mariscal Zabala.

Los agentes de la Policía Nacional Civil, Yorleni Lisbeth Macario Ramos, de 34 años, Julisa Nabely Ayala Yol, 28; Mauricio Abraham Contreras Salán, 37, fueron enviados a prisión preventiva al centro de detención Mariscal Zabala, por los delitos de ejecución extrajudicial y desaparición forzada en grado de complicidad.

En tanto, Fredy Santiago Velásquez Pérez, 34, por los mismos delitos, pero en grado de autoría. La jueza Patricia Gámez, del Juzgado de Primera Instancia Penal, Narcoactividad y Delitos contra el Ambiente de Sacatepéquez, con sede en La Antigua Guatemala, consideró que existen indicios racionales que los sindicados pudieron haber participado en los delitos imputados.

Los Hechos.

De acuerdo con las investigaciones del Ministerio Público, el pasado 18 de abril a las 18:15 horas en la subestación de la PNC de San Andrés Itzapa, Chimaltenango, se recibió una llamada telefónica alertando a los agentes que dos sujetos escandalizaban en la vía pública en aparente estado de ebriedad, cerca de la plaza central de la comunidad.

Por lo que, los agentes Julisa Nabely y Fredy Santiago procedieron con la operación de registro. Pero los sujetos se opusieron a la acción policial. Uno de ellos golpeó con manadas y patadas a la agente Julisa. Mientras que el segundo huyó del lugar, pero fue capturado minutos después.

Los detenidos fueron identificados en la subestación policial como, Milton Nelson Santamaría, aparentemente de nacionalidad canadiense y el guatemalteco Edin Leonel Choc Xin. El primero llevaba un maletín con dinero extranjero y otras pertenencias que posiblemente fue el botín que motivó los hechos.

Una vez capturados, la agente Julisa informó al subinspector de esa sede policial, Edy Leonel Vásquez Rabanales de la captura y de los golpes que recibió de parte de Milton Nelson. La queja condujo a que el subinspector le propinara golpes a ambos detenidos.

Pero Milton Nelson al ser estrellado contra la pared de la bartolina resultó con una hemorragia en la cabeza, lo que le provocó una posible convulsión. Tirado en el suelo y con sangre en el piso, el agresor procedió a limpiar la evidencia.

Luego llamó a los Bomberos Municipales de la localidad para que trasladaran al herido al hospital Nacional de Chimaltenango y acompañó a los bomberos en el traslado.

Sin embargo, este a su ingreso al hospital dejó de existir. Ante lo sucedido el subinspector Rabanales llamó al agente Mauricio Abraham para que lo trasladara a la subestación. Posteriormente le ordenó que regresara al hospital para indagar sobre las causas de la muerte de la víctima.

Fiscales del Ministerio Público presentan algunas evidencias a través de un video y audio.

Defensa

Los sindicados coincidieron en que debido al mal carácter del subinspector Rabanales no pudieron evitar la golpiza. Contaron que tenían una relación de miedo con su jefe, pues sufrían agresiones verbales con frecuencia.

Esa noche, todos recibieron amenazas de muerte si contaban lo sucedido, pues sabían que el subinspector también se dedicaba al coyotaje. “Prefiero mancharme las manos de sangre antes de ir a parar al bote”, les gritó el subinspector.

Desaparición

Fredy Santiago, le contó a la jueza que mientras su compañero Mauricio Abraham regresaba del hospital, el subinspector subió a su vehículo Toyota color rojo, placas 241JQV, a Edin Leonel. Luego tomaron el camino de la aldea Chimachoy, pero el subinspector lo bajó del carro y le dijo que los esperara mientras volvía.

Recordó que a eso de la media noche lo recogió donde lo esperaba y ambos regresaron a la subestación. Aseguró que desconocía del paradero de la víctima. El vehículo fue encontrado cerca de la subestación con mucho polvo de tierra y manchas de sangre en su interior.

El subinspector Rabanales se fugó delante de más de 11 agentes de policía que investigaban el caso sin que hasta ahora se conozca de su paradero. La misma suerte corrió la segunda víctima-

El Ministerio Púbico cuenta con tres meses para continuar con la investigación. El acto conclusivo se fijó para el 22 de julio a las 15 horas. La audiencia de etapa intermedia se llevará a cabo el 6 de agosto en el juzgado respectivo de Chimaltenango.

Puedes leer: El Calvario requiere Q1.8 millones para el cambio de techo

Related posts

En época de COVID-19 el mundo consume Arte y Cultura

Redacción

Diputado Ixcamey citará a gobernador por muerte de Luis Solórzano

Julio Sicán Aquino

Entre campos de lavanda, una foto, un café o una fiesta

Eric Salazar Monzón

Leave a Comment

× ¿Como puedo ayudarte?